WdeM | Whisky de Malta

Mayo/08

20

La influencia de saber

[Me he quedado sin conexión ADSL, por cortesía de YA.com; ya son 11 días y contando. He tenido que buscar alternativas. Desafortunadamente una línea mucho más lenta, así que esta vez no hay fotos.]

Seguramente te identificas con la situación; estás en una cata, el olor te suena mucho, pero sigues sin ponerle nombre. Dicen lo que es (se supone), y mueves la cabeza en aprobación. ¡Lo sabías! O, ¿podrían haber dicho otra cosa e ibas a estar igual de convencido?

Quiero comprobarlo, totalmente de forma no científica, así que aprovecharé la miniatura de Balvenie Double Wood que llegó en la bonita caja promocional.

Fuego de canela

En el primer acercamiento noto que tanto en nariz como en boca es muy fuerte. La presencia de alcohol es obvia. En boca domina, hay que rebajar con agua. Entonces sí, con algunas gotas se abre y desvela muchos más de sus secretos.

Según el fichero de Double Wood, aroma: “Rico y completo con un toque de canela”. No dice mucho, pero sí, es rico. Se nota la influencia de bourbon y también la corta estancia en Sherry Cask.
¿Pero hay canela? Hay especias, para mí, navideñas (que son clavo, canela, cardamomo). Cardamomo no es, podría ser clavo o canela, como ya he leído canela, me tira más. Me deja influir, decimos canela.

Paladar: “Suave combinación de la dulzura de nueces y el aroma a canela”. Aquí sí, hay nueces, más bien verdes que maduras. ¿La canela? No, en la boca no está presente. Lo que hay es cierto amargor… ¡Eureka, allí esta! He asociado equivocadamente. Pensando en un suave aroma dulce de canela, en vez de canela especiada. Éste es más como meter una rama de canela en la boca: la boca arde de amargo. Ha sido una ilusión mental, he tenido que expandir el pensamiento un poco para hacer la conexión correcta. Estoy seguro, no puede ser otra cosa, es canela. No me he dejado influir; sabiéndolo me ha dejado identificarlo correctamente.

Acabado: “Redondo y miel”. Redondo, si. Miel, si, un poco. Hay, otra vez, amargor muy presente. No es nada agradable, y desafortunadamente muy persistente.

Nos dejamos guiar e influir

Entonces, ¿nos dejamos convencer o ser guiados en catas? Las dos cosas. Dependiendo de nuestra experiencia conocemos más o menos aromas, unos mejor, otros peor.

Para los mejores hacemos la conexión inmediatamente, sin ningún tipo de ayuda. En algún caso puede ser que haga falta un pequeño recordatorio para identificarlo, pero estamos seguros.

Para los peores, para los cuales todavía no tenemos la correcta referencia, los confundimos y no estamos muy seguros. Hace falta ser guiado, pero sin ser convencido; podría ser uno de varias sugerencias. También es una cata valiosa, el que quiere aprender, intenta recordar el aroma para futuras referencias. Es cómo se acumula experiencia.

Finalmente, hay mucho más en este whisky de lo que dice el fichero. Me he limitado a buscarlo, y me he quedado con la impresión de un whisky amargo de canela. Sé que no es así. En otras ocasiones lo he disfrutado, por eso no lo puntuaré esta vez.

· ·

1 comentario

  • Lugarte · Mayo 21, 2008 at 14:59

    Jajajaja yo me rio mucho con los libros de Jim Murray o el Jackson. “Piedras Calientes en la Playa” no coment. Es obvio que disfrutar un buen whisky y describirlo puede resultar un ejercicio altamente imaginativo, aunque es cierto que hay aromas que están ahí… sobre The Balvenie, pues no me gusta ninguno de los dos que he probado: 12 Doublewood y 15 Single Barrel. Quería probar el 21 Port Wood pero 100 euros me parece excesivo…

Responder

<<

>>